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Reseña de No soy un bombero pero tampoco ando con puntillas. Historias de lesbianas en Argentina entre 1930 y 1976

Iara Sicobiche

  • Alejandra Sardá y Silvana Hernando. No soy un bombero pero tampoco ando con puntillas. Historias de lesbianas en Argentina entre 1930 y 1976. Buenos Aires, Madreselva, 2021

¿Por qué es importante construir genealogías? ¿Cómo nos acercamos a las vidas de otres –iguales a nosotres– que habitaron otros tiempos y otros espacios? ¿De qué forma podemos romper el silencio al que estuvimos sometides durante décadas? ¿Cómo nos aproximamos a estrategias de sobrevivencia pasadas –que muchas veces volvemos presentes-? ¿Existieron mujeres que amaron a otras mujeres? ¿Quiénes eran? En un contexto en el que la derecha conservadora avanza y los derechos de las mujeres y disidencias sexuales son puestos en tela de juicio, se vuelve de suma relevancia recuperar esas vidas y esas estrategias. En parte para inspirarnos, para pensar alternativas, para plantarnos y por otro lado, para saber que siempre estuvimos ahí, a pesar de los silenciamientos, de la patologización, de la censura y de la vergüenza impuesta. Mujeres que aman a otras mujeres existieron desde siempre.

Alejandra Sardá y Silvana Hernando se propusieron responder parte de esos interrogantes y demostrar que las mujeres que aman a otras mujeres estaban ahí, en nuestra historia. Es por ello que se embarcaron en la tarea de reconstrucción y reincorporación histórica, entrevistando a distintas lesbianas que habitaron Argentina entre 1930 y 1976. Une sujete de estudio un poco inusual si pensamos en la historia tradicional, que solo rescata hechos y a los “grandes hombres”.

No soy un bombero pero tampoco ando con puntillas es un libro de historias protagonizadas por mujeres lesbianas de clase media/media-alta que se publicó por primera vez en el 2001 pero nació como proyecto en 1993. “Documentar nuestra historia a través de las voces de mujeres lesbianas argentinas en ese momento mayores de cincuenta años era nuestro objetivo” sostienen las autoras en la introducción del libro. Y así fue, luego de entrevistar a 13 mujeres durante un período de tres años, y después de la posterior revisión de las entrevistas por parte de las entrevistadas, el libro tomó forma. Impreso y anillado por las propias autoras circuló por ambientes lésbicos y gays, por las facultades de filosofía y humanidades, a veces en pdf, a veces en esas fotocopias que eran trasladadas de mano en mano; incluso conseguirlo resultaba, en numerosas oportunidades, una gran dificultad.

Teniendo en cuenta la importancia de este material histórico y el contexto particular en el que nos encontramos es que la editorial Madreselva se propone volver a editarlo y publicarlo en noviembre del 2021. A la Introducción, las tres partes que componen en cuerpo de la investigación, las conclusiones, la breve sinopsis histórica para ubicar socio-políticamente a les lectores y un glosario compuesto por lunfardo y jergas de la época, en esta edición se le incorporó un prólogo escrito por María Luisa Peralta.

“Las voces y los silencios: modulaciones de las existencias lesbianas en Argentina” es el nombre que lleva el prólogo. El mismo nos mete de lleno en esta investigación describiendo el contexto actual, recuperando el contexto inicial de producción del libro, enunciando la importancia de estos materiales. A su vez, nos hace una advertencia: no debemos sumergirnos en estas historias desde las circunstancias y valores del presente. La lucha por la visibilidad lésbica tiene sus décadas y en la actualidad es un elemento central del activismo lésbico. Sin embargo, en los años en los que se ubican las historias de las entrevistadas las condiciones de posibilidad para su sobrevivencia eran muy distintas y debemos tenerlas en cuenta. Muchas veces el ocultamiento o el silenciamiento era la única alternativa para continuar con sus relaciones y con sus vidas: “la teoría era negarlo. Las ventajas de negarlo era no darle armas al enemigo. Perdías puntos sociales o de estrategia, con la familia también, entonces era mejor mantenerlo como una cuestión privada, interna y que lo pensaran pero nunca lo supieran directamente. Era una defensa” sostiene Paloma, una de las entrevistadas. Es muy ilustrativo de esta situación el hecho de que algunos nombres han sido modificados para la publicación de este libro, ya que algunas de las mujeres, hoy ya adultas y habitando otros contextos socio-culturales, no pueden y no quieren dar a conocer sus nombres verdaderos por las consecuencias que su lesbianismo pueda traer a sus círculos familiares, de amistades y laborales.

Los propósitos del libro, es decir, conocer esas vidas a la vez que se intenta no borrar el desarrollo histórico de estas, explica por qué en esta nueva edición las entrevistas no fueron tocadas. Se intentó y se logró no suprimir registros, intercambios, acuerdos, desacuerdos y fricciones, evitando “homogeneizar los cambios como quien blanquea una pared con cal intentando tapar rastros de algo que a otrxs incomoda” sostiene Peralta.

De esta manera, las autoras nos abren las puertas de una historia polifónica que se divide en tres partes. La primera reúne las historias de Julia, Cachita y Teresa, nacidas en la segunda y tercera décadas del siglo XX. La segunda parte protagonizada por Ángela, Carmen, Mónica, Paloma y Valeria nacidas en la década de 1930. Y la última parte, compuesta por Ana, Juana, Marina, Rosita y Viviana nacidas en la década de 1940. Las entrevistas a estas mujeres se centran en sus primeros enamoramientos, sus relaciones, las estrategias para poder encontrarse con sus parejas, el conocimiento o no de sus familias, los círculos sociales y su importancia.

Las preguntas que guían las entrevistas –la familia y el desconocimiento, los círculos sociales, las definiciones lésbicas butch, better, bombero, el rol pasivo o activo- dan cuenta de los temas que estaban en boga y que se discutían en el ambiente lésbico en los años en los que se desarrolló la investigación.

No soy un bombero pero tampoco ando con puntillas es un libro mítico que durante años circuló de mano en mano ya que era lectura obligada para las disidencias en general y para las lesbianas en particular. Esta reconstrucción es una forma de rescatarnos y ubicarnos en la historia ganándole al olvido, al silenciamiento y al ocultamiento. Este libro nos da la posibilidad de conocer a quiénes estuvieron antes que nosotras y saber de qué manera habitaban un mundo aún más hostil que el actual, permitiéndonos construir una genealogía y enmarcarnos en ella. Por otra parte, su nueva edición es por demás atinada ya que en un contexto nacional y mundial de avance de la derecha y cuestionamiento de nuestros derechos, se vuelve sumamente relevante levantar nuestras banderas, repensar estrategias, conocer nuestra historia.