Cien Años del Nacimiento de Fidel Alejandro Castro Ruz: Entrevista con Fidel Antonio Castro-Smirnov
Fidel Antonio Castro Smirnov[1] y Carlos L. Garrido[2]
Garrido: Estamos en el centenario del nacimiento de Fidel. El pensamiento de Fidel, aunque situado profundamente en la historia y el contexto de las luchas que han constituido al pueblo cubano, no obstante, como la propia revolución que dirigió, tiene aportes profundamente universales. Fidel, igual que Lenin, igual que Mao, no se puede reducir a solamente una persona de acción, sino también un teórico revolucionario que avanzó el pensamiento marxista en conjunto con las luchas en las cuales participó. Cuándo reflexionas sobre el pensamiento de Fidel, ¿cuáles son para ti las ideas más relevantes y de carácter universal para nuestra era? En otras palabras, ¿qué le puede decir Fidel, a través del pensamiento que desarrolló, a un revolucionario, sea cubano, estadounidense, africano o ruso?
Castro-Smirnov: Al conmemorarse este año el centenario del nacimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, su pensamiento se recuerda como una fuerza activa y una brújula indispensable para la emancipación humana frente a los desafíos contemporáneos.
Para la Revolución Cubana, la figura de Fidel trasciende su rol de líder de acción para consolidarse como un teórico que, al igual que Lenin o Mao, enriqueció el marxismo desde la práctica de la lucha anticolonial y antimperialista.
Las ideas de Fidel ofrecen lecciones fundamentales para cualquier revolucionario del mundo actual. Primero que todo, la convicción de que las causas justas son invencibles, incluso en los contextos más adversos, constituye un pilar que trasciende fronteras.
Fidel promovió la unidad inquebrantable de las fuerzas de izquierda y los pueblos del Sur Global como única vía para enfrentar el orden económico internacional injusto.
Su visión sobre la necesidad de pagar la deuda ecológica y no la externa, junto con su llamado a “desaparecer el hambre y no el hombre”, sigue siendo un imperativo moral ante la crisis climática y la desigualdad sistémica.
Siguiendo los postulados de Fidel, Cuba es solidaria, bondadosa e internacionalista. Dondequiera que haya una causa justa, estaremos allí para apoyarla, desde Palestina hasta Irán y Venezuela. Los apoyamos porque somos iguales. Los apoyamos porque su historia es nuestra historia. No habrá bloqueos ni presiones imperiales que detengan nuestra marcha hacia un socialismo soberano, independiente, próspero y sostenible.
De mi abuelo, el eterno e invicto Fidel, aprendimos que la soberanía no es negociable; es el oxígeno mismo de una nación. Nos enseñó también que ninguna fuerza es más poderosa que la unión de las personas y la integración de los pueblos, y que ayudar a los demás es la única manera de saldar nuestra deuda con la humanidad. Nos enseñó que no hay enemigo tan poderoso que no se pueda vencer, ni situación tan desesperada, ni bloqueo tan asfixiante, que la inteligencia humana no pueda encontrar una vía de escape. Y albergamos la convicción más profunda de que las ideas pueden más que las armas, por poderosas y sofisticadas que estas sean.
Garrido: El pueblo cubano ha resistido dignamente más de 65 años un bloqueo asfixiante y genocida por parte del hegemónico-imperial de nuestra era, los Estados Unidos, o, como lo llamó Martí, el gigante de las siete leguas. Este imperio a tratado en vano de derrocar a la revolución con guerra híbrida, la cual ha incluido atacas terroristas como el de Luis Posada Carriles, más de 600 atentados a la vida de Fidel, y por supuesto, invasiones como la de la bahía de cochinos. ¿Cómo se ha podido mantener la conciencia revolucionaria en el pueblo cubano durante todas estas presiones? En un contexto en el que Trump amenaza nuevamente con invadir a Cuba, ¿como es que el pueblo mantiene la determinación revolucionaria no obstante las dificultades producidas por el bloqueo?
Castro-Smirnov: Ante las continuas amenazas y la hostilidad del gigante de las siete leguas, la determinación del pueblo se sostiene sobre varios factores. La capacidad del pueblo cubano para resistir más de 65 años de bloqueo y guerra híbrida se explica por la profunda conciencia de que la Revolución es una obra colectiva, construida con los humildes, por los humildes y para los humildes.
El hecho de que el poder resida, en esencia, en los trabajadores y no en los ricos, permite que las políticas se dirijan a salvaguardar los derechos fundamentales incluso en los momentos de crisis más severos.
La historia de lucha del pueblo cubano ha forjado una identidad blindada contra los intentos de dominación externa, donde la soberanía no es negociable.
Un ejemplo claro de lo anterior lo podemos constatar en la más reciente marcha por el 1ro de Mayo en la capital cubana. Medio millón de personas caminó por las calles habaneras en respaldo a la Revolución cubana. En la primera estuvieron el General de Ejército Raúl Castro y el presidente Miguel Díaz-Canel. En ese acto se dio a conocer que 6 millones 230 mil firmas fueron recogidas durante la campaña “Mi Firma por la Patria”, un llamado del pueblo cubano por la paz y la soberanía, en contra del Bloqueo, el cerco energético y la guerra.
Garrido: Estamos en un periodo de transición global producto de la revolución que ha ocurrido en los medios digitales, la inteligencia artificial, y las nuevas formas de constituir a la subjetividad a través de las redes sociales. ¿Cómo se está preparando la revolución cubana para enfrentar este nuevo contexto de la lucha ideológica, o de la lucha por la consciencia y el ser del pueblo en la nueva era digital?
Castro-Smirnov: En el nuevo contexto de lucha ideológica global, caracterizado por la guerra cognitiva, el uso de algoritmos y el revisionismo digital, Cuba asume el desafío como una lucha existencial por la soberanía nacional.
La Revolución se está preparando con más organización política, más formación ideológica y más soberanía digital para defender la conciencia nacional en la nueva era tecnológica. Se busca así convertir la transformación digital en una fortaleza del proyecto socialista, no en una puerta para la manipulación externa.
Cuba enfrenta una guerra cultural e ideológica en las redes, por lo que la respuesta debe ser una batalla de ideas más inteligente, más unitaria y conectada con la realidad del país. En ese marco, se insiste en fortalecer el pensamiento propio, la identidad nacional y la capacidad crítica frente a contenidos que se presentan como “neutrales” pero responden a agendas hostiles.
La preparación incluye la expansión de la transformación digital, la agenda digital y la estrategia de inteligencia artificial, siempre bajo la idea de soberanía tecnológica y servicio al pueblo. También se promueven contenidos digitales acordes con la cultura cubana, el uso de plataformas nacionales y la formación de competencias digitales para que la población no sea solo consumidora, sino productora activa de contenidos.
Un frente decisivo es el trabajo con jóvenes, estudiantes, intelectuales y organizaciones sociales, porque ahí se libra buena parte de la disputa por el sentido común y la confianza en el proyecto socialista.
La idea es combinar educación política, participación, comunicación institucional más efectiva y presencia más fuerte en los espacios donde hoy se forman opiniones y emociones.
Frente a la “guerra de símbolos” que intenta vaciar de contenido emancipador las figuras de Martí, Fidel y el Che, Cuba refuerza la educación histórica como un escudo contra el desmantelamiento ideológico promovido por agendas de intervención externa.
Cuba está llevando la Revolución al terreno digital con inteligencia, creatividad y firmeza, para convertir cada desafío tecnológico en una oportunidad de reafirmación socialista. En esa visión, la batalla por la conciencia no se pierde: se organiza, se estudia y se gana con más pueblo, más ideas y más herramientas propias.
[1] El Dr. Fidel Antonio Castro-Smirnov es científico, investigador, y profesor en la Universidad de la Habana.
[2] El Dr. Carlos L. Garrido es un profesor de filosofía cubanoamericano que recibió su M.A. y Ph.D. de la Universidad del Sur de Illinois en Carbondale. Se desempeña como Secretario de Educación del American Communist Party y como Director del Midwestern Marx Institute, el centro de estudios marxista-leninista más grande de los Estados Unidos. El Dr. Garrido ha escrito varios libros, entre ellos Marxism and the Dialectical Materialist Worldview (2022), The Purity Fetish and the Crisis of Western Marxism (2023), Why We Need American Marxism (2024), y dos textos próximos: Domenico Losurdo and the Marxist-Leninist Critique of Western Marxism (2026) y Hegel, Marxism, and Dialectics (2026–7). El Dr. Garrido ha publicado más de una docena de artículos académicos y más de un centenar de artículos en espacios populares en Estados Unidos, México, Cuba, Irán, China, Brasil, Venezuela, Grecia, Perú, Canadá, etc. Sus escritos han sido traducidos a más de una docena de idiomas. También escribe artículos breves para su Substack, @philosophyincrisis, y realiza programas regulares en YouTube para el canal del Midwestern Marx Institute, y su versión de español, Instituto Midwestern Marx.
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