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La crisis del  financiamiento y  del sistema de  pensiones en este 2023

Enrique Vera Estrada

Gran parte de los ahorros y recursos financieros que hay en el país no se destinan a financiar nuestras necesidades productivas. Es lamentable que más del cincuenta por ciento de los ahorros de las 79 millones de cuentas para el retiro en México en las afores se destinen a la compra de acciones de empresas extranjeras. De hecho, se promueve dentro de esas instituciones la supuesta ventaja de que los ahorros de los trabajadores están siendo colocados en centros bursátiles del extranjero. Eso quiere decir que financian las necesidades productivas de gobiernos y empresas que no son mexicanos. También es lamentable el gran drenaje de recursos financieros al extranjero propiciado por las altas compras o importaciones de artículos de lujo y por la desinversiones de los grandes empresarios mexicanos, quienes no apuestan a invertir en el país y llevan grandes cantidades de recursos en otras latitudes  para producir y generar empleos, incluso en países desarrollados como Estados Unidos y Canadá. Creemos que la hipótesis, de muchos economistas mexicanos, que establece que nuestro país podría tener independencia financiera, dados los ahorros generados con que se cuentan, los cuales podrían  inanciar el desarrollo, puede se acertada. Nuestra economía tiene el suficiente “combustible financiero” para financiar la marcha de nuestro país. Los ahorros depositados en las cuentas  de ahorro para el retiro acumulan hasta finales de 2022 fue de 5.2 billones de pesos, que de ser bien encausados podrían servir de medio para financiar la inversión que se necesita en estos momentos. Si a eso se le suman los ahorros depositados en el sistema financiero  mexicano, se puede ver que no hay esa necesidad de capital foráneo para crecer. Lo importante es reducir esas grades “fugas” de capitales a través de las importaciones innecesarias, así como los ahorros colocados en mercados externos y por el pago de la deuda extrema – pública y privada-  de nuestro  país.

Es preocupante la crisis de los sistemas de pensiones que se están dando en todo el mundo, en donde la caída del valor de los bonos privados está poniendo en riesgo los ahorros de vida, de toda una vida de trabajo de millones de personas. El caso de México es ilustrativo al ver que se está dando una minusvalía del patrimonio de millones de mexicanos por el desplome de la acciones bursátiles, en donde está colocado gran parte del patrimonio de trabajadores o empleados de menos de 45 años, los cuales aceptan por lo general un mayor riesgo al colocar su dinero en su afore respectiva. También se han presentado durante muchos años escándalos en los sistemas pensionarios, en donde el capital invertido se ha hecho “polvo” de la noche a la mañana por la inestabilidad que se ha dado en el sistema financiero internacional. En mucha ocasiones el dinero de los fondos de pensiones se utiliza sin una verdadera transparencia, lo cual ha perjudicado a millones de empleados en todo el mundo.

En este 2023 en Francia se está presentando una gran movilización social en rechazo al nuevo sistema de pensiones propuesto por el gobierno del presidente Macron, en donde se aplaza la edad de retiro hasta los 64 años y en donde se exigirá un mínimo de tiempo de cotización en la seguridad social de 40 años. El gobierno de aquel país está teniendo un serio problema de solvencia, por lo cual se impondrá ese requisito para acceder a una pensión vitalicia. Esta medida parece ser irrealista y demasiado exigente para el trabajador francés, ya que una vez que llegue a la edad mínima para el retiro, no podrá gozar de los ahorros acumulados por más de 40 años de trabajo, debido a que el trabajador no vivirá  más de 10 o 15 años una vez cumplida esa edad mínima para calificar a la obtención de una pensión. En ese caso las familias de los beneficiados recibirán el monto total del dinero colocado en el fondo pensionario del trabajador.

Debido a esa fragilidad y volatilidad de los sistemas financieros en todo el mundo, proponemos que exista un seguro de inversiones pensionarios, en el cual, si se da esa caída o minusvalía en los ahorros de los trabajadores, se garantice un valor mínimo en cada cuenta de ahorro para el retiro. Así como hay coberturas que garantizan el precio mínimo de una materia prima en especifico (como el petróleo) o una divisa internacional (como el dólar) lo mismo podría aplicar a los ahorros de pensiones. En México actualmente esta minusvalía en los rendimientos de los ahorros de los trabajadores ha provocado un gran  escepticismo, ya que ha hecho que muchos trabajadores hayan cambiado de afore, con lo cual ha existido una inestabilidad en las cuentas del ahorro para el retiro. Sin embargo, no ha habido un serio problema de liquidez en estas afores, ya que el dinero será entregado a los clientes, pero con esas minusvalías correspondientes, lo cual obligaría al trabajador a hacer mayores aportaciones a su cuenta en un futuro o en su defecto a trabajar más años para compensar la pérdida actual de su dinero acumulado.