¿Kast o Boric? ¿Pasado o Futuro?

Slavoj Žižek

La mayoría de las elecciones son similares a la elección entre Coca Cola y Pepsi Cola o McDonald y Burger King: nos dejan indiferentes a la mayoría. Rara vez, aquí y allá, hay elecciones en las que la elección es real, clara como el cristal. Esto es lo que ocurrirá en Chile. Todas las falsas posiciones moderadas desaparecen.

¿Cuál es la elección? Es una elección entre el pasado y el futuro. Ambos candidatos saben que estamos en graves problemas, pero reaccionan ante ellos de forma totalmente opuesta. Kast mira hacia atrás, ve la solución en la vuelta al pasado de Pinochet que todos ustedes conocen. El problema no es sólo que él idealice ese pasado, el verdadero problema es que, en la última década o dos, el capitalismo global ha cambiado tanto que ese retorno sólo puede llevar a una catástrofe. Todos conocemos la escena de los dibujos animados en la que el gato se acerca al borde de un precipicio y sigue caminando tranquilamente, sin darse cuenta de que no hay nada bajo sus pies; sólo se cae cuando mira hacia abajo y se da cuenta de que no hay suelo firme debajo… Creo que Kast, el oponente de Boric, es como un gato sobre el precipicio: no se ha dado cuenta de cómo está cambiando nuestro mundo de forma dramática. Esto es lo que tenemos que hacer: obligar a Kast a «mirar hacia abajo”…

¿Y Boric? Hay un viejo chiste, de la época de la Primera Guerra Mundial sobre un intercambio de telegramas entre el cuartel general del ejército alemán y el de Austria-Hungría. Desde Berlín a Viena, el mensaje es «La situación en nuestra parte del frente es grave, pero no catastrófica», y la respuesta de Viena es: «Para nosotros, la situación es catastrófica, pero no grave». El programa de Kast es como la respuesta de Viena: sí, estamos en un gran problema, pero las cosas no son realmente graves, una vuelta a las viejas costumbres servirá. Por otro lado, Boric sabe que la situación es grave, pero su programa nos permitirá evitar la catástrofe.

En Chile, la derecha ataca a Boric y a la izquierda con todas sus ramificaciones por querer «politizar la política», mientras que, Kast, promete sólo libertad y progreso. Pero lo que se necesita hoy es precisamente una nueva visión política que pueda movilizar a la gente, no sólo la administración de los expertos. Lo que ofrece Kast es como la cerveza sin alcohol o el café sin cafeína -una «política sin política» descafeinada-, mientras que Boric ofrece un verdadero café fuerte que se necesita en la política real.

Kast promete estabilidad mientras asusta al electorado con la incertidumbre y el caos si gana Boric. Aquí hace una clara trampa: el caos de los años de Allende fue causado por la movilización reaccionaria contra su gobierno. Hoy, en la era de la pandemia, el calentamiento global y el desorden social, es la vuelta a Pinochet lo que traería el caos, y son sólo los cambios que propugna Boric los que nos dan la posibilidad de un futuro estable.

Boric es de ascendencia croata, y en croata su nombre evoca el verbo «boriti se»: luchar, emprender la lucha. ¿Qué lucha? La lucha contra las amenazas a nuestra supervivencia. Por eso y mucha otras razones les pido que voten por Boric no en nombre de un viejo sentimentalismo izquierdista, sino como un acto de valor. Boric vive hoy, en la era de las nuevas tensiones globales, de las amenazas ecológicas y de otras. Sólo él nos da esperanza.