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El anarquista que odia a AMLO. El caso de Ilich Guevara (Un ensayo narrativo)

Carlos Humberto Contreras Tentzohua

Ilich Guevara desprecia a AMLO y a la 4T. El es anarquista, seguidor del EZLN, y considera que la revolución se da desde abajo, desde los pueblos, y que la 4T es casi un fenómeno fascista. Desde que AMLO ganó las elecciones Ilich Guevara se la pasa despotricando contra el presidente, desde su Facebook o sus ponencias, así como con quien se deje escucharlo. Poco le importa que se le demuestre que cae en contradicciones y en sinsentidos. Como cuando en una charla en la universidad le recordaron la irrelevancia e inoperancia del EZLN, o que en sus peroratas es evidente que le gana el odio AMLO. El no cambia, y muchas personas consideran que tiene problemas.

¿Cómo llegó Ilich Guevara a despreciar a AMLO? Es toda una crónica, que bien vale un análisis. Una historia tragicómica, en donde el odio, las risas, así como la decepción se entremezclan para darnos este gracioso relato. Ilich Guevara estudió sociología en la década de 1970, en la UNAM, en esa época en donde muchos jóvenes se consideraban revolucionarios, leían lo mismo a Mao que a Lenin que a Althusser, y varios querían ser el próximo Che Guevara. Ilich Guevara entre ellos. Perteneció a diversas organizaciones izquierdistas, maoístas y guevaristas, en todas ellas se opuso de forma tajante al gobierno; pero cabe aclarar que desde entonces consideraba que la URSS había errado el camino, y que era el deber de los revolucionarios no caer en el estatismo-estalinismo como él le llama.

Es de suma importancia el mencionar que Ilich Guevara sí que leía y estudiaba, iba a mítines, reuniones, debatía, se enojaba, peleaba, etc, pero le encantaba el relajo y la fiesta, por eso es que durante las fiestas aprovechaba para fumar marihuana y beber alcohol en abundancia, costumbre que hasta la fecha conserva. Varias veces compañeros de los colectivos en los que militaba le llamaron la atención por esto, pues consumir esas sustancias en esos entonces era algo “burgués” y que sólo le servía al imperialismo, pero Ilich Guevara se defendía diciendo que era parte de su estilo de vida alternativo. Aun hoy en día todavía se defiende de esa manera. También disfrutaba con la música de Mercedes Sosa y de Inti Ilimani y sus cantos a la juventud rebelde y contestataria de su época. Ilich Guevara recuerda con agrado esos tiempos, quisiera regresar a ellos, todavía se siente joven a pesar de rebasar los 50 años.

Ilich Guevara en realidad siempre ha sido un rebelde en contra del orden establecido, un bohemio, opositor a cualquier forma de autoridad. Así como el estatismo le han molestado desde que recuerda, por eso es que aunque se consideraba marxista revolucionario, la realidad es que simpatizaba más con el anarquismo. De hecho para la década de 1980 ya le comenzaba a disgustar el comunismo, y veía con malos ojos a los “estalinistas” y a los maoístas, de los que poco a poco se fue alejando hasta que la URSS se desplomó y ocurrió lo de Tiananmen; desde entonces abrazó por completo al anarquismo.

La realidad es que Ilich Guevara abrazó sin cuestionamiento las críticas al marxismo-comunismo vertidas por escritores y filósofos claramente derechistas y que formaron parte de la guerra fría contra la URSS, como lo es el caso de Arendt, Aaron, Berlin, Solshenitzin, Orwell, etc. Nunca se preguntó por la veracidad o la intención de los escritos de esos pensadores, pero poco importó, ahora era anarquista, y consideraba que el socialismo había sido una traición al proletariado, y que tanto Majno como los marineros de Kronstadt habían sido la única verdadera esperanza de la Revolución Rusa, sin importarle que ellos también cometieron muchas atrocidades, ahora le tiraba con todo al marxismo igual que los reaccionarios.

Ilich Guevara se emocionó con el EZLN desde el inicio, y ya titulado como sociólogo comenzó a escribir varios artículos para apoyarlos. Se trasladó a Chiapas para conocer de cerca el asunto, saludó a Marcos, y creía firmemente que el EZLN era la continuación de la lucha de Zapata, y que no se trataba de derrocar a un gobierno para establecer otro, sino de crear autonomía, a pesar de que Zapata sí tenía un plan para gobernar a México, y que fue debido a la derrota que no pudieron implementarlo. Desde entonces Ilich Guevara piensa que el EZLN ha sido el único faro de luz en México y que han logrado demasiado, a pesar de que desde el 2001 el EZLN dejó de ser noticia nacional, y de que muchos de sus seguidores ya desertaron.

Cabe señalar que Ilich Guevara es un intelectual comprometido, desprecia a la academia, da clases en universidades sin pertenecer a las elites académicas, y desde sus publicaciones defiende su punto de vista. Ha escrito libros sobre Zapata, sobre la resistencia de los municipios autónomos; consiguió su doctorado en sociología a los 50 años, etc. Tiene el aprecio de muchos académicos, quienes no obstante le dicen de apodo el joven Guevara, ¿la razón? Consideran que es un señor que se siente chavo, y que lo idealiza y moraliza todo de forma patética. Si bien aceptan la calidad de sus trabajos, no obstante creen que es parcial, que exagera la actitud antigubernamental de los movimientos que analiza, por lo cual no es objetivo.

En una ocasión una estudiante de historia le pidió asesoría sobre la comuna de Morelos durante la Revolución mexicana, y éste alabó el anarquismo que predominaba en las filas zapatistas. Pero un doctor de historia muy respetado de la facultad revisó el trabajo de la estudiante y le dijo que eran puras patrañas, y que no había que hacerle caso a los trabajos del joven Guevara, pues exageraba todo y que mejor buscara otras fuentes. No se niegan las cualidades intelectuales de Ilich Guevara, pero es evidente que su área de estudio es lo único que domina a la perfección, y que en cuanto opina de otros temas sus fobias y odios le ganan, por eso pocas personas, incluyendo amigos lo toman en serio.  

Ilich Guevara cree firmemente que el nacionalismo, el fascismo, así como el Estado están interrelacionados, y que el deber de la izquierda, no solo del anarquismo, es alejarse del Estado de forma tajante, creyendo que basta con la resistencia para cambiar el estado de cosas. Ilich Guevara no comprende que el nacionalismo no siempre es fascista, pues precisamente naciones débiles resisten al imperialismo con tal de librarse de su yugo, tal y como lo hizo Vietnam contra EEUU. Tampoco comprende que el fascismo no comienza en el Estado, sino en la misma sociedad civil, y que el fascismo ante gobiernos de izquierda se refugia en sus centros (iglesias, clubes deportivos, escuelas) para resistir al Estado desde abajo, igual que el EZLN.  De hecho muchas veces es el Estado el que ilustra al pueblo, y en cambio la sociedad civil es la retrograda, pero a Ilich Guevara eso le da igual, sigue en su mundo.

En una ocasión se confrontó con un intelectual pro-AMLO, quien citaba a Atilio Borón cuando éste criticaba a Vargas Llosa, a Hayek y a Friedman, e Ilich Guevara afirmó que Borón es estalinista, que no es tolerante, y que los intelectuales deben ser libres y plurales. El intelectual pro AMLO le preguntó entonces si acaso él simpatizaba con los intelectuales neoliberales mencionados, a lo que Ilich Guevara respondió que lo que debe predominar ante todo es la libertad, aunque sean neoliberales, lo cual dejó entrever que entre neoliberales y anarquistas hay muchos parecidos. Para Ilich Guevara, AMLO es fascista porque quiere reconstruir al Estado, cosa que ni el PAN hace, con lo que queda claro que a Ilich Guevara le hubiera gustado que la derecha siguiera gobernando a  México.

Cuando no le quedan argumentos para defender su postura habla de cómo Marx despreciaba al Estado, o incluso de que Lenin afirmaba lo mismo, y es así que logra defender su anarquismo-neozapatista. Si bien con eso logra convencer a los incautos, las personas que conocen a ambos personajes saben que a Marx no le tocaron los tiempos de los gobiernos socialistas, ni de las guerras mundiales ni de las luchas por la liberación del tercer mundo, por eso es que dichas tesis han sido criticadas hasta el cansancio.

Aunado a eso el mismo Lenin tuvo que dar pasos al costado y rectificar sobre la necesidad de tener al Estado para mantener la revolución; eso sin olvidar que Lenin criticó duramente a los extremistas de izquierda por servirles a la reacción, o que incluso llegó a considerar al anarquismo una desgracia. Por cierto, también Gramsci despreciaba al anarquismo como una mera evolución del liberalismo, propio de personas ignorantes y apolíticas. Cuando alguien le dice eso a Ilich Guevara éste cambia de tema, o en su defecto se indigna, te insulta y se va, como chavo de bachillerato.

A Ilich Guevara le alegró el golpe de estado contra Evo Morales, ya que considera que Evo no es un indio de verdad, sino un “cholito”, pues los indígenas de verdad resisten desde abajo al igual que el EZLN, no toman al Estado y se vuelven gobernantes. Por supuesto que se puso triste cuando el MAS regresó al poder en Bolivia.

Ilich Guevara afirma que AMLO es igual de corrupto que el PAN y el PRI, y que la izquierda no puede tolerar eso. Puede que Ilich Guevara tenga razón en eso, pero ¿y las ONG´s que ayudan al EZLN? ¿Acaso cree que no son corruptas? ¿Piensa que no ocultan intereses siniestros? Ilich Guevara se indigna, y afirma que el EZLN no tiene nada que ver con esas ONG´s, y que además Marcos no quiere esa ayuda, lo cual es falso pues se celebró la ayuda que el Inter de Milán les dio en el 2005. ¿Por qué un equipo como el Inter apoyó a un grupo antigubernamental como el EZLN? Nadia sabe, Ilich Guevara menos, y por eso cambia de tema cuando lo cuestionan por ese tipo de cosas.

Cabe aclarar que Ilich Guevara se opone a todos los proyectos de la 4T. Por supuesto la culpa de la muerte de Samir Flores, un activista que se opuso a la termoeléctrica de Morelos, a pesar de que la investigación sigue en curso, y que todavía se desconoce al culpable. Criticó con todo a quienes celebraron la apertura del aeropuerto Felipe Ángeles, los consideró unos borregos. Finalmente también se opone al Tren Maya y pide que no se agreda a quienes se oponen, por eso es que se solidariza con Eugenio Derbez.

La verdad es que muchas personas prefieren evitar el debatir con él, saben que es una pérdida de tiempo. Entre esas personas se encuentran gente sin estudios, con estudios truncos, con licenciatura, y con posgrados; sin importar su nivel académico todos creen que sólo es un tipo necio y enfadoso. Muchas personas le dicen que se parece a Gilberto Lozano, otros que a Chumel Torres, incluso hay quienes creen que ya enloqueció y por eso le apodan el enloquecido Guevara, o incluso el abuelo anarcoloco. La realidad es que ya se volvió la piñata de todos los pro-AMLO que lo conocen, pero él prefiere ignorarlo, y se crea una historia donde sólo él tiene la razón.

La realidad es que Ilich Guevara solo leyó a Marx, a Lenin, a Althusser y a los demás por moda, no los comprendió, y solo citaba lo que le convenía, ignorando lo demás. No comprendió la magnitud de la Revolución Rusa, y los enormes avances que hizo para progresar; él es un oscurantista que cree que la revolución es para retroceder a aldeas idílicas y por ende no comprendió de lo que se trataba una revolución. Tampoco comprendió la magnitud de la Revolución China, su trascendencia para liberar a los pueblos del tercer mundo del yugo occidental, por eso es de los que cree que China traicionó al comunismo, cuando la realidad fue que sólo desarrollo su industria para rebasar a occidente, y así por fin liberar a la humanidad de 500 años de dominio occidental.

Tampoco comprendió la Revolución Mexicana, pues si bien para muchos fue una revolución interrumpida, no obstante consiguió destruir a elites bien arraigadas; logró el reparto agrario, a largo plazo la expropiación petrolera e incluso la modernización de México. Incluso el ahora despreciable PRI en algún momento fue un partido popular-obrero-campesino, bajo el nombre del PRM. E incluso, la Revolución Mexicana a la larga creó a un ejército no golpista como en Sudamérica, y eso es algo a valorar, pero que Ilich Guevara menosprecia sin más, a no ser su idea de un zapatismo anarquista que dista mucho de ser real.

No comprende a AMLO, lo menosprecia sin más, cree que el nacionalismo-popular es retrograda, pero lo cierto es que es un fenómeno que no comprende, y del cual carece de las cualidades para examinar. Ilich Guevara es tan solo un señor que no superó su juventud, que en su juventud se hizo de izquierda revolucionaria sólo porque era la moda, pero que en realidad no comprendía lo que leía o debatía. Ahora solo es un señor triste y amargado que pretende darles lecciones a los demás, cuando en realidad ni siquiera los estudiantes y/o personas menos brillantes lo soportan.

La realidad es que siempre fue un chavo nihilista, soberbio y deseoso de llamar la atención, y durante su juventud buscó en el marxismo todo aquello que le permitiera darle rienda suelta a su nihilismo narcisista y juvenil. El problema es que tanto el narcisista como el nihilista son autodestructivos, ambos terminan en nada, y ahora lo está experimentando, pues joven tampoco es. Mientras la 4T se consolida y fortalece, él se debilita y se aísla de los demás, al igual que el EZLN. ¿Quién diría que los defensores de la libertad absoluta, y que culpan al estado de todos los males, terminarían siendo destruidos por ellos mismos?