La promotora de solidad ¡Va por Cuba! De México: Un nuevo horizonte de solidaridad en tiempos de canallas

Tatiana Coll[1]

Corrían los tiempos muy difíciles, ciertamente, encabezados por canallas de todo tipo: se perfilaba desde 1989 el triunfo aplastante del neoliberalismo, la globalización y sobre todo la culminación de la política del “Roll-back” anunciada y encabezada por Reagan desde 1980, con la desaparición del campo socialista europeo y sobre todo la autoproclamación del fin histórico de la URSS, lo que Fidel en algún momento llamó el “desmerengamiento” desde dentro. Si bien quedaban en pie las diversas experiencias revolucionarias de China, Corea del Norte, Vietnam y sobre todo Cuba, se abría un período confuso de resistencias y rutas para el socialismo. En América Latina, como siempre escenario de paradojas, se inauguraba la democratización, la caída de las dictaduras militares, esperanza de gobiernos civiles, pero a la par la implacable imposición del esquema económico neocolonial más depredador, justificado como la política necesaria de ajuste pactado con el BM y el FMI. A la vez que las “nuevas tecno-democracias” suscribían con igual fervor el reiterado y renovado objetivo de la OEA: eliminar el proceso revolucionario del pueblo cubano. A contracorriente se abrió en la década de los años 80 el proceso de auge revolucionario en Centroamérica, esperanza renovada por el triunfo nicaragüense.

En este revuelto escenario nació la Promotora de Solidaridad ¡Va por Cuba!. No existe una fecha absolutamente precisa, fue una idea que se estuvo acuñando y definiendo en diferentes momentos por un conjunto de personas que de una u otra manera nos habíamos encontrado en diversos esfuerzos de solidaridad con las luchas de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y vinculados a diversas actividades político-culturales desplegadas en la embajada de Cuba y en distintos esfuerzos organizativos de las izquierdas mexicanas de aquel momento. Muchos participamos también en los diferentes actos y procesos de denuncia contra la constante intervención norteamericana, como fueron las de 1983 en Granada y 1989 en Panamá y el acoso constante a Cuba y Nicaragua. La actividad que nos reunió y dio vida a la idea de “¡Va por Cuba!”[2], fue la de constituir un grupo de apoyo en la víspera de la realización de la Primera Cumbre Iberoamericana de Presidentes a realizarse el 18 y 19 de julio de 1991.  Una iniciativa encabezada por España y México en el horizonte de los 500 años de la conquista, bajo el intento de nombrarla “encuentro” de dos mundos, también de la muy cercana disolución de la URSS y en el marco de la Iniciativa para las Américas propuesta por los EEUU. El cuadro de asistencia a la Cumbre fue histórico, los presidentes más corruptos y depredadores estuvo presente: Carlos Salinas, autoproclamado autor de la iniciativa, su par Carlos Ménem de Argentina, Alberto Fujimori de Perú[3], el recién impuesto Guillermo Endara[4] de Panamá, Fernando Collor de Melo de Brasil, el nonagenario y reiteradamente presidente Joaquín Balaguer de Dominicana, el recurrente Carlos Andrés Pérez de Venezuela, Patricio Aylwin reciclado de Chile,  Alberto Lacalle de Uruguay y para completar, la dupla de entusiastas españoles, el Rey Juan Carlos y Felipe González[5] flamante joven presidente. Participaron también la OEA, el BID y la CEPAL.  A todas luces este panorama aparecía como una encerrona “autónoma” para imponer el llamado consenso de Washington como el único futuro posible en una nueva integración de América[6] y así lograr la exclusión y condena de Cuba. Se sabía también que grupos de contras se presentarían para escenificar un repudio “popular” a Cuba. Además de movilizar hacía Guadalajara a diferentes grupos de compañer@s, se consiguió convocar el apoyo de alguna prensa, se logró el respaldo de la Federación de Estudiantes de Guadalajara de la Universidad de Guadalajara para las movilizaciones mayores, e incluso, vehículos de apoyo y la estancia, finalmente se logró neutralizar las acciones anunciadas desde Miami. Desde aquel primer momento este grupo inicial nos coordinamos con los compañeros Adalberto Marrero y Zenaida Llerena, ambos con el cargo de Secretario Político de la embajada y representantes del Departamento América del PCC. Posteriormente estaríamos también muy vinculados al ICAP en aquel momento dirigido por el muy conocido actor, Sergio Corrieri.  

El discurso de Fidel fue memorable, una voz contundente en medio de aquel conglomerado de dirigentes “sietemesinos” como los llamara Martí certeramente en su histórica reflexión sobre Nuestra América.

“A pesar de nuestra cultura, idioma e intereses comunes, durante 200 años, desde que la mayoría de América Latina alcanzó su independencia, hemos sido divididos, agredidos, amputados, intervenidos, subdesarrollados, saqueados. Convertido en oro físico el total del valor de las divisas convertibles que salen de América Latina cada año, es superior al de todo el oro y la plata que España y Portugal extrajeron durante 300 años. Nos han impuesto sueños y modelos de consumo enajenantes y despilfarradores, que no solo envenenan al planeta, sino que son incompatibles con las necesidades racionales de 4mil millones de habitantes que viven en el sur cada vez más pobre. ¡Siempre hay un canto nuevo de sirenas para los navegantes en que nos hemos convertido! Y no hablo de guerras, bloqueos internacionales, hablo de planes para el desarrollo de propuestas como la  Iniciativa para las Américas, émulo del ALPRO”.   

Después, una primera tarea lógica, fue editar un pequeño folleto con el discurso de Fidel y repartirlo. Todo esto llevó a realizar las primeras reuniones de manera más sistemática de cara al período especial que comenzaba a delinearse. Conscientes de que existían ya numerosas Casas de Amistad, Institutos y/o Comités buscamos realizar conjuntamente un esfuerzo permanente por ampliar, reforzar y buscar una coordinación para lograr un mayor impacto en el movimiento de solidaridad nacional. También entendimos desde el principio que los difíciles momentos que se avecinaban requerirían como nunca de ampliar el espectro de la solidaridad y buscamos desarrollar contactos con el movimiento Norteamericano, los Pastores por la paz, los jóvenes de la Brigada Antonio Maceo cubano-norteamericanos, los comités españoles, y las diversas agrupaciones latinoamericanas. En este sentido se realizaron posteriormente dos Encuentros Nacionales, el primero en 1992 y el segundo al año siguiente a finales de 1993. 

El lanzamiento público de la Promotora tuvo lugar el 1° de octubre en una gran conferencia de prensa[7], a la cual asistieron unos 30 dirigentes y activistas comprometidos, donde se detallaron los principales objetivos y los mecanismos para consolidar la solidaridad con Cuba, Don Sergio Méndez Arceo [8]leyó el documento central que hacía un conciso recorrido por las agresiones históricas de Norteamérica y su permanente acción anexionista. Don Sergio añadió “Si estamos unidos, a pesar de las debilidades, seremos una trinchera sólida, yo soy de la Orden de la Solidaridad Continua”. Se convocó a hacer aportaciones a la cuenta a nombre del mismo Méndez Arceo y de Luis Cardoza y Aragón.

Quienes nos agrupamos en torno a la Promotora ¡Va por Cuba! Establecimos algunas líneas de trabajo centrales en torno a tres ejes políticos de reivindicación:

  • El respeto al derecho de autodeterminación y soberanía del pueblo cubano.
  • El levantamiento inmediato del bloqueo económico, político y cultural impuesto por los EE.UU. sobre Cuba.
  • La eliminación de la base naval de Guantánamo y la salida de las tropas norteamericanas de ese territorio cubano.

Al mismo tiempo establecimos también algunos principios internos para la integración de los muy diversos miembros de la Promotora:

  • Nunca introducir elementos de la política interna mexicana en los debates y acciones de solidaridad, dado que participaban no solo representantes de muy diversos partidos, agrupaciones o movimientos sociales, sino que se atravesaron diferentes coyunturas electorales que confrontaron a estas fuerzas.
  • Sostener una dirección colectiva mediante las representaciones acordadas (dos miembros) de las agrupaciones políticas o del movimiento social, pero incluyendo a las personas que participaban constantemente como individuos.
  • Debatir las acciones y propuestas hasta lograr un consenso mayoritario, sin que las agrupaciones políticas acapararan las votaciones. Las decisiones se tomaron con los presentes en cada reunión o asamblea.
  • No establecer peticiones personales o de agrupación a los compañeros cubanos con los que se tuviera relación a través de la Promotora o en nombre de la Promotora.

La Promotora de Solidad ¡Va por Cuba! Se fundó en 1991 y terminó su ciclo de trabajo a mediados de 1995: 4 años de un intenso trabajo que agrupó e inspiró a numerosas personas y colectivos en torno a la comprensión y divulgación de los valores humanistas esenciales de la revolución y el pueblo de Cuba, en su heroico esfuerzo de sobrevivencia en aquellos terribles momentos.

Solidaridad política

Se privilegió un esfuerzo de divulgación de los diferentes procesos que afectaron a Cuba con la caída del campo socialista a partir de la disolución de la URSS el 26 de diciembre del 91 y la embestida frontal del imperialismo[9] y que abrieron el llamado “período especial” o el “doble bloqueo en tiempos de paz”. En este sentido se organizaron diferentes eventos, conferencias de prensa, boletines, artículos, etc., además de las acciones masivas de denuncia y protesta. En varias ocasiones logramos la participación de destacados personajes como Don Sergio Méndez Arceo[10], arzobispo de Cuernavaca y destacado promotor de la Teología de la liberación y la llamada iglesia de los pobres, así como de su equipo reunido en el Comité Monseñor Romero Arnulfo; la luchadora Rosario Ibarra de Piedra fundadora del grupo “Eureka” de madres de víctimas de la guerra sucia; apoyo de reconocidos pensadores como González Casanova, Ricardo Pozas e Isabel Horcasitas, Luis Cardoza y Aragón, Beatriz Stolowicz, Ana Buriano, Raúl Álvarez Garín, Nils Castro, Miguel Concha, Arnaldo Orfila, Laurette Sejourné, Alonso Aguilar, Fernando Carmona, el doctor Pablo Sandoval, Herminia Foo Kong, de manera destacada hay que señalar el apoyo constante de Carmen Lira directora de la Jornada y de los moneros; así como muchos maestros y estudiantes universitarios; los abogados defensores de presos políticos en el 68 y 70’s, Adelita Castillejos y Emilio Kriegger, entre otros, así como dirigentes de los movimientos sociales, por nombrar uno muy reconocido, el simbólico “Superbarrio” de la Asamblea de Barrios, la ANAMUP Asamblea Nacional del Movimiento Urbano Popular;   miembros de los sindicatos universitarios de la UNAM, de la UAM, de la UPN  y de Chapingo; grupos culturales como “Los Nacos”, “Salario Mínimo”, “El quinto Patio”; el caricaturista Rafael Barajas “El Fisgón” que nos diseñó el símbolo de la campaña, pintores como Felipe Ehremberg, y muchos más que se sumaron  con entusiasmo. Entre los que iniciamos la constitución de la Promotora y acudíamos semanalmente a las reuniones, sin nombrar a todos, podemos recordar a Tania Álvarez Garín, Amparo Martínez, Priscila Pacheco, Tatiana Coll[11], César Navarro, Jesús Escamilla, Leonora Contreras, Julio López, Raúl Flores, Rodolfo Echeverría-hijo, Tere Uribe, Peter Gellert, Jana Meza, Wendy de la Rosa y Armando Osorio, Rodolfo-electricista, Esteban Rivero, José Fraga, Paco Rosas, Nelida Reyes, entre muchos más. En realidad hubo momentos en que más de cien personas se movieron alrededor de la promotora y participaron de muy diversas maneras.  En el 92 se creó la Promotora Juvenil dada la cuantiosa participación de jóvenes y con los mismos principios organizativos realizó actividades importantes, a cargo de este proceso quedaron Jesús Escamilla[12], Rodolfo Echeverría, Leonora Contreras, Wendy de la Rosa, y muchos otros jóvenes que por primera vez se enlistaron en la participación activa.

Con motivo de la segunda Cumbre Iberoamericana de Presidentes celebrada en Madrid, España, los días 23 y 24 de julio de 1992, organizamos junto con el Comité de Latinoamericanos en México contra el Bloqueo a Cuba y la Coordinadora Estatal de Solidad con Cuba de España, la publicación simultánea en México y España de una “Carta Abierta” en la que más de 15 mil firmantes individuales, cerca de 300 organizaciones y poco más de mil personalidades de toda Latinoamérica y España nos dirigimos a los presidentes asistentes para que se pronunciaran contra el ilegal bloqueo norteamericano. Esta acción consolidó la posibilidad de trabajo conjunto con numerosas instancias de solidaridad de España y Latinoamérica. Los recursos para el pago de las publicaciones en la prensa internacional fueron parte del trabajo de solidaridad y en Madrid se organizaron grandes manifestaciones con la participación de la solidaridad, los sindicatos y partidos de izquierda. En el mitin central hablaron Amparo Martínez de la Promotora, Antonio Gades el gran bailarín, Julio Anguita dirigente de izquierda, entre otros.    

A partir de la promulgación de la Ley Torricelli[13] el 23 de octubre del 92, aprobada por el saliente gobierno de Bush, se intensificó el trabajo de denuncia política. Más allá de la tradicional movilización realizada el 26 de Julio para celebrar el triunfo de la Revolución cubana, se lograron en esos 4 años, otras seis grandes marchas y tres bloqueos a la embajada de los EE. UU., los bloqueos representaron una nueva modalidad de acción, pues se establecieron cercos simbólicos y en una ocasión con personas encadenadas entre sí, para impedir ser desalojados. Como recuerdo de aquellas grandes manifestaciones han permanecido enormes cercas metálicas que “protegen” a la embajada y “embellecen” la acera del Paseo de la Reforma[14].  Una marcha memorable fue la que realizamos el 26 de julio del 92, para celebrar los 39 años del inicio de la revolución cubana en 1953 y que culminó con un gran festival musical y miles de personas.

Una acción de gran importancia fue la clausura de la oficina en México del conocido contrarrevolucionario Jorge Mas Canosa, presidente de la Fundación Cubano-americana[15], oficina abierta bajo el acuerdo del Presidente Salinas de Gortari que inició las relaciones con diferentes miembros de la contra en los EE. UU, cambiando de golpe la tradicional política del estado mexicano. Esta acción realizada como un acto simbólico de denuncia, incluyó presentarse en las oficinas, ubicadas en un elegante edificio de Ave. Reforma cerca de la embajada de EEUU, y de hecho poner sellos de clausura; así como un volanteo en el edificio donde se ubicaba y en toda la zona denunciando las acciones terroristas promovidas por Mas Canosa y advirtiendo a los vecinos de la peligrosidad que representaba dicha presencia, así como la denuncia de las acciones del gobierno mexicano contra Cuba. 

Otro acto de repercusión política fue la “toma” del Hotel María Isabel Sheraton. La acción se organizó como respuesta a la unilateral cancelación del stand de turismo de Cuba, contratado y pagado con anterioridad, para la feria de turismo internacional a celebrarse en dicho hotel, bajo el argumento de que el hotel estaba simplemente cumpliendo con la Ley Torricelli, sin importarle violar las leyes nacionales. Preparamos una acción encubierta, en la cual un grupo de personas “muy elegantemente vestidas” fuimos entrando al lobby y una vez dentro desplegamos una gran manta de denuncia y protesta, al mismo tiempo cientos de compañeros de movimientos sociales, sobre todo Asamblea de Barrios, se fueron reuniendo frente al hotel y realizaron un gran mitin de denuncia. Estas acciones tuvieron una fuerte repercusión en la prensa. Otro acto de importante repercusión fue el de realizar una gran concentración frente a las oficinas centrales de Televisa en la cual se denunció la permanente tergiversación de la información sobre Cuba y se quemaron dos ataúdes con la leyenda de “prensa vendida”.

Conscientes de la importancia estratégica del movimiento de solidaridad que se desarrolló en los EE.UU. y que convocó a muchas y diversas organizaciones en lugares clave del país, que fundaron la Red Nacional de Solidaridad con Cuba, participamos en tres encuentros trinacionales, EU-Canadá-México, realizados en Los Ángeles, Chicago y Nueva York, en los cuales participaron una amplia red de organizaciones de base norteamericanas, incluyendo a la Brigada Antonio Maceo de hijos de cubanos exiliados. Apoyamos en una importante divulgación de sus acciones y con el desplazamiento a la frontera de compañeros para ayudar en todo lo posible a las primeras dos grandes Caravanas organizadas por los Pastores por la Paz[16], que cruzaron la frontera para embarcar todo el apoyo material recolectado en Tuxpan. Un momento culminante fue cuando en 1993, la caravana se enfrentó a las autoridades aduanales norteamericanas que intentaron impedir su paso alegando que era ilegal comerciar con Cuba, un grupo de los pastores encabezados por Lucius Walker, se puso en huelga de hambre en la propia frontera, como acto político de denuncia y logró romper el cerco.  Paralelamente se realizaron diversos actos de denuncia en el país, particularmente en Tampico se logró hacer un gran mitin en apoyo a los Pastores.

La Promotora Juvenil lanzó la iniciativa de realizar una gran cadena humana que se enlazara desde la sede de la representación de la ONU hasta la embajada de los EEUU., cubriendo una distancia de varios kilómetros, el reto era grande, se discutió mucho, pero finalmente se convocó, se trabajó consistentemente y fue un gran éxito, se logró una larga cadena humana que se extendió por calles y calles durante algunas horas, una cadena de protesta contra el bloqueo y se entregó una carta en la delegación de la ONU. Esta como muchas otras de las movilizaciones, tuvieron también un carácter alegre, festivo y a la vez combativo, muy acorde con las características del pueblo cubano.

La participación de muchos estudiantes universitarios en algunas de las actividades de la Promotora, estimuló a un grupo de jóvenes de la Universidad Nacional Autónoma de México a concebir la idea de una brigada de trabajo voluntario a Cuba, desarrollaron autónomamente todo un trabajo de organización y concretaron  la propuesta al formar la  Brigada Internacionalista “Lázaro Cárdenas”, nombrada así recordando el llamado a la solidaridad y obligación de defender a Cuba, que hiciera el ex presidente a raíz de la invasión mercenaria-norteamericana en 1961, por ello fue  amadrinada por su viuda, Amalia Solórzano. Partió en septiembre del 92 un primer contingente de más de 50 estudiantes de diferentes facultades, llevando importantes donaciones para la UJC. Estuvieron en el campamento “Venceremos” en Güines, recogiendo boniato y compartiendo con jóvenes de la UJC y la universidad de la Habana.  Se reunieron con el Contingente Blas Roca, con los CDR y otras agrupaciones.

 

Solidaridad Material

Es difícil distinguir la solidaridad política del material, porque obtener el apoyo material implicó siempre la divulgación del significado de la revolución cubana y del brutal embate de la política norteamericana en aquellos momentos. Desde el inicio se desarrolló un debate muy importante en la Promotora: no se trataba de concitar un apoyo caritativo, en el que planteáramos que se recibía cualquier donación, y así seguramente nos donaran ropa, muchas veces vieja, medicinas caducas, cobijas o comida, o cualquier cosa como sucede frecuentemente con la solidaridad a los damnificados[17]. Para Cuba se trataba de realizar un acto que también simbolizara el problema central que enfrentaba la isla en aquella situación, en la que el bloqueo afectaba sobre todo el punto neurálgico de Cuba: los energéticos. Cuba en los años 80’s había desarrollado una gran capacidad productiva, tanto agrícola como industrial, en educación y salud, también científica y cultural, pero con la caída del bloque socialista se paralizó centralmente por la falta de petróleo. México, el pueblo de México más bien, siendo un país petrolero podría simbolizar ese eslabón de un rompimiento del bloqueo justo en el punto neurálgico en el que el “doble bloqueo” hacia mayor daño. Así nació la primera idea central: llevar a Cuba un barco de petróleo comprado por el pueblo mexicano. 

La campaña se centró en este elemento con gran posibilidad, el Fisgón hizo una caricatura que permanece como el símbolo de la Promotora. Se emitieron bonos específicamente para la compra del petróleo. El primer esfuerzo para este fin logró acumular cerca de 400mil nuevos pesos[18] que equivalían aproximadamente a 135mil dólares.  Dado que los intentos por lograr una reunión con los funcionarios de PEMEX no prosperaban, se decidió hacer una gran movilización hacia la torre de Pemex y cercarla. Finalmente fue recibida una comisión con un funcionario importante, en uno de los pisos superiores donde se encontraba una enorme pantalla con los movimientos de todas las centrales y puertos. Sabíamos del rechazo del gobierno mexicano a establecer algún acuerdo sobre petróleo, ni siquiera bajo el esquema de poner el crudo para su refinamiento en Cuba y recibir gasolina a cambio, acuerdo en el que Cuba pondría las instalaciones y mano de obra. Nunca, a pesar de las declaraciones de apoyo a Cuba emitidas por anteriores gobiernos[19], hubo una mínima disposición a realizar ningún acuerdo con relación al petróleo. En este caso, dado los altísimos costos del petróleo y de su traslado a la isla, se acordó más bien comprar 80 toneladas de aceite monogrado, un derivado también muy necesario para la industria en la isla. Además se lograron enviar en este primer barco medicinas. El barco cubano Hokkai zarpó de Tuxpan y llegó al puerto de La Habana el 19 de abril del 92. Un acto central se efectuó en el puerto con la participación de cientos de cubanos y la delegación mexicana, para hacer entrega del aporte al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Química, Minera y Energética de Cuba, con quién mantendríamos estrecha relación para continuar nuestro trabajo[20]. La delegación mexicana recorrió diferentes centros de trabajo: la refinería Ñico López, el Hospital Ameijeiras, entre otros, y se hizo una jornada de trabajo voluntario recolectando papa.  Tal vez pudimos aquilatar mejor la dimensión política de la acción de la Promotora en aquellos momentos, con el hecho de ser invitados a tener una reunión con Fidel Castro.

La mayor parte de la delegación que había viajado en este primer “barco a Cuba”, integrada por cerca de 45 personas, ya había regresado a México cuando se nos avisó que sería posible tener una reunión con Fidel. Como era habitual la reunión empezó a medianoche, estaban también presentes el conocido y excelente actor Sergio Corrieri en ese momento presidente del ICAP, Osmany Cienfuegos y algún compañero del departamento América, del PCC.  Fidel venía llegando de compartir con brigadistas voluntarios en un campo de papa, se disculpó porque las botas estaban llenas de fango. Como el gran conversador que siempre fue,  hilvanó tema tras tema, nos explicó en detalle el significado de la papa en aquel momento de sobrevivencia alimentaria en Cuba, de cuántas brigadas había movilizadas, de la importancia del trabajo voluntario, del Ché, de cómo después del auge económico de los años 80 se produjo el acceso universal a la educación, pero cómo contradictoriamente, muchos cubanos convertidos en excelentes profesionales habían elevado considerablemente su nivel de expectativas y ahora se enfrentaban al enorme reto de simplemente sobrevivir y trabajar duramente en aquellos campos. Del compromiso ineludible de que nadie sería abandonado, aunque disminuyeran las posibilidades materiales, todo se repartiría equitativamente entre todos, subrayó Fidel.  Pasando a otro tema, de pronto nos lanzó: “Quiero que ustedes mexicanos me aclaren una duda que siempre he tenido. He leído con mucho interés y atención todo lo relativo a la conquista de México, leí a los cronistas, las diferentes batallas sobre todo, pero nunca comprendí porque los mexicas no abrieron todos los diques que tenían en el lago para separar el agua salada del agua dulce, para así poder arrasar con las tropas de Cortés”[21] Un silencio nos recorrió, nos miramos rápidamente, nadie sabía la respuesta, muchos después confesamos que ni siquiera sabíamos de esa situación, no pudimos dar una respuesta, Fidel nos rescató y él mismo hizo una reflexión[22]. Después vino una avalancha de preguntas sobre la Promotora, los bonos, sus actividades, quería saber cómo habíamos llegado a la idea del barco de petróleo que le pareció excelente, nos compró unos bonos y le pidió a Osmany Cienfuegos[23], que andaba también por ahí, que le trajera unos cuantos pesos cubanos para comprarnos a cada uno un bono, nos los firmó y entregó, nosotros le regalamos camisetas con el emblema de la campaña. Le interesó mucho escuchar a Mariana Fiordelisio, de unos 13 años de la promotora Juvenil, que estaba presente, ¿cómo y por qué tan jovencito estaba participando? Nos explicó las dimensiones del problema energético de Cuba y por lo tanto lo acertado que le parecía la campaña. Prácticamente eran las 3 de la mañana cuando se dio cuenta que una compañera entrecerraba los ojos, nos pidió disculpas por la hora y luego fuimos a tomarnos una foto colectiva que atesoramos[24].

Una acción importante fue la que encabezó Tania Álvarez Garín junto con Felipe Ehremberg y Natalia Breceda, al promover entre los pintores, críticos de arte y otros la donación de cuadros y obra diversa en apoyo a Cuba. Llegamos a obtener algo más de dos centenas de donaciones de obra pictórica que fueron llevadas a Cuba y entregadas a Casa de las Américas. Participaron pintores como Vicente Rojo, Macotela, Ehremberg, Toledo, Mexiac, El Fisgón, Jan Hendriks, entre otros.  

La campaña para el segundo barco fue bautizada como: “Por el mar de las Antillas, otro barco ¡Va Por Cuba!”. El prestigio de la Promotora estaba ya bien afincado y la venta de bonos y llamados a la solidaridad recibían un apoyo importante. De nueva cuenta el centro de la solidaridad fue el planteamiento de que el pueblo de México contribuía con un nuevo embarque de productos petroleros, en esta ocasión se lograron comprar 95 toneladas de aceite monogrado. En esta campaña participó conjuntamente la Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba del estado Español (CESC) cuya contribución fue de 144,000 NP. Se integraron también donativos de algunos comités norteamericanos de solidaridad, convencidos del significado político de una campaña cuyo objetivo era llevar a Cuba aquello que a raíz del doble bloqueo pretendía paralizar la producción en la isla: los hidrocarburos.

Se desarrolló al mismo tiempo la campaña de “fertilicemos la esperanza” en conjunto con las diversas organizaciones campesinas de México, cuyo objetivo giraba en torno a la recaudación de fondos para la compra de fertilizantes, ya que la venta de estos había sido suspendida por el bloque de países ex socialistas con graves consecuencias, de nuevo trabajamos con la idea de aportar insumos productivos para el vital plan alimentario que se desarrollaba en Cuba. Se logró recaudar 100,000 NP equivalentes a 173toneladas de fertilizantes que fueron entregadas a los campesinos a través de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños ANAP de Cuba. En este segundo viaje para llevar todo el cargamento viajaron más de 60 compañeros. En el mitin de recibimiento hablaron César Navarro y Tania Álvarez Garín. Tuvieron también una reunión con Fidel a la cual asistieron prácticamente todos los compañeros. En esa reunión Fidel volvió a señalar la importancia estratégica de apoyar y trabajar juntamente con los Pastores por la Paz y analizó las condiciones del período especial y los esfuerzos por sobreponerse, la fortaleza del pueblo en aquellas condiciones.

La tercera campaña paralela que se desarrolló fue la de “La insulina Va” que involucró esencialmente a trabajadores del sector de la salud. Mediante la venta de bonos se recaudaron alrededor de 150,000 NP que sumados a donaciones en especie representaron 5 toneladas de diferentes medicamentos y equipo quirúrgico que se entregaron al Ministerio de Salud Pública de Cuba.    

De nueva cuenta una delegación bastante amplia, como señalamos, a la cual se integraron miembros de la CESC española, partió con todo el cargamento hacia la Isla. Múltiples actividades se realizaron y también participó un grupo amplio en la reunión con Fidel, en la cual estuvo presente de nueva cuenta Corrieri, presidente del ICAP, y el ministro de relaciones exteriores de aquel momento, Roberto Robaina.

El 12 de marzo de 1993, Cuba como siempre tuvo que enfrentar no solo la embestida de las fuerzas imperialistas que profundizaban el bloqueo, con la aplicación implacable de la Ley Torriccelli reforzada por el bloqueo de los países ex socialistas, sino que recibió la devastadora embestida de un terrible huracán denominado “la tormenta del siglo” que impactó por la Habana destrozando a su paso por la isla una gran cantidad de infraestructura de todo tipo y arrasando con la agricultura. La “tormenta” compuesta por 7 tornados y un frente frio, golpeó desde Pinar del Rio hasta Sancti Spíritu arrasando también con la agricultura. Juventud Rebelde describió el fenómeno con testimonios: “Todo dejó de estar en su sitio. Como si dentro de las casas hubiera fuego, como si los relámpagos se hubieran colado en la cama. Casi todos corrieron a tratar de salvar las posibles pérdidas, pero nadie sabía a ciencia cierta qué estaba ocurriendo”.  La Brigada Internacionalista Lázaro Cárdenas, aprovechando las vacaciones de semana santa se encontraba en su segunda participación en Cuba, estaban en el campamento “El Paraíso”, recogiendo papa. El huracán devastó su campamento, todo se inundó, tuvieron que recoger la papa en complicadas condiciones de emergencia porque se iba a podrir. Otros días participaron en muy diversas tareas, empezando por recoger los escombros acumulados a lo largo del malecón de la Habana, por la zona que va desde el Hotel Riviera hasta el Castillito, y también rescatar una plantación de plátano cercana.   

Al mismo tiempo, la Promotora lanzó rápidamente una llamada al pueblo de México para que de manera emergente se recabara leche en polvo, pero la enorme respuesta rebasó lo esperado y se recogieron 72 toneladas de diferentes productos: leche, harina, abarrotes, semillas, papelería y libros especializados, cuyo valor conjunto superó los 300,000NP, mismos que se entregaron al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

Desde inicios del año 1994 se lanzó la tercera Campaña Nacional de Energéticos para Cuba, que en esa ocasión no solo pretendía recaudar dinero para enviar solidaridad material a la isla, sino que se planteó recabar la firma de miles de ciudadanos mexicanos estampadas en un documento que demandara al gobierno mexicano que abasteciera de petróleo a  Cuba en condiciones que resultarían favorables para ambos países, planteando las mismas condiciones que México estableció en la Pacto de San José para países centroamericanos y caribeños. Las firmas fueron entregadas en la presidencia de la República y en el Congreso de la Unión el día 18 de marzo, en el 56 aniversario de la histórica expropiación petrolera por Lázaro Cárdenas, reivindicando el derecho del pueblo a incidir sobre los bienes de la nación. 

Otro referente que permanece en la memoria de muchos fueron los 5 grandes bailes que se realizaron como una forma de recaudación, pero también de identificación con la esencia cultural que históricamente ha unido al pueblo cubano y mexicano. Los bailes se realizaron en fechas históricas como el 26 de julio y el 1º de enero, en el famoso Salón los Ángeles, vinieron grupos musicales de Cuba y se solidarizaron también grupos mexicanos (Botellita de Jerez, Salario Mínimo, Los Nakos) tuvieron un enorme éxito y son recordados con alegría.   Se llegó a realizar una “Temporada de danza ¡Va por Cuba!” en el museo del Chopo, con grupos como Barro Rojo, Ballet Independiente, Ballet-teatro de la Habana, Danza Folklórica Estampas colombianas, Taller de Coreografías del INBA. 

El año de 1994, año que inició con el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, para el pueblo de México y, sobre todo, para los militantes de las izquierdas en México y el mundo, se convirtió en un momento histórico que marcó el rumbo del primer quiebre frente a la embestida neoliberal, que había logrado desmantelar la misma idea de lucha y resistencia al avance incontenible de las fuerzas globalizadoras, enarbolando, entre otras, la teoría del Fin de la Historia. Todo esto también conllevó a que prácticamente la mayoría de los militantes de la Promotora nos volcáramos a las movilizaciones para detener el avance del ejército sobre las comunidades indígenas y exigir que se estableciera un diálogo; posteriormente a las diversas iniciativas de solidaridad y de participación en la Convención Nacional Democrática convocada por los zapatistas.  Ese año también sucedió el asesinato de Luis Donaldo Colosio candidato a la presidencia por el PRI, complicando aún más el panorama nacional.

 Hasta el año de 1995 logramos sostener el doble esfuerzo del trabajo en la Promotora y la participación con el zapatismo. Sin embargo fue casi imposible mantener el principio de que los acontecimientos y militancias nacionales se conservaran al margen de la actividad de solidaridad. Ya en una ocasión anterior había sido complicado, a raíz de la escisión del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) por motivos electorales y disputándose el reconocimiento de la IV Internacional, pero se había logrado establecer el consenso de que ambas partes tuvieran representación en la Promotora sin inclinarse por ninguna de ellas. La fuga del saliente presidente Salinas de Gortari y su provocadora estancia en Cuba, llevó a una confrontación más difícil, una parte de los escindidos del PRT, planteó abiertamente la publicación de un documento de la Promotora reclamando al gobierno de Cuba que diera refugio al expresidente y exigiendo que se le detuviera en Cuba y extraditara a México. Para la mayoría esto era un despropósito, ya que no existía ninguna demanda legal, por parte de ninguna instancia mexicana, que permitiera incluso en nuestro propio país, detener legalmente a Salinas en ninguna parte del mundo, por ello mismo al salir de Cuba logró permanecer muchos años en Dublín y hasta la fecha no ha enfrentado ninguna demanda. Sin embargo el tono y la discusión llevo a una confrontación dura que, finalmente, condujo a la decisión de que la Promotora se disolviera y que nadie podría utilizar su nombre y prestigio para ningún planteamiento partidario o individual. Finalmente, que apreciábamos como parte de su importante legado, los años en que pudimos trabajar de manera unitaria las más diversas expresiones políticas y organizativas. Pocos años después, algunos ex miembros de la Promotora se reintegraron al trabajo de solidaridad[25] y formaron el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba y han sostenido el trabajo de solidaridad por más de 30 años. También la Brigada Internacionalista Universitaria Lázaro Cárdenas se revitalizó, impulsada por Nayar López, organizó después del 2003 unas 7 brigadas de trabajo voluntario.

Seguramente quedan fuera de este recuento, de carácter más informativo que nostálgico, los recuerdos tan diversos como emotivos, de los que participamos en esta experiencia única, que sembró convicciones en el corazón y las ideas de muchos mexicanos, que se comprometieron con la defensa de la revolución cubana, que sintieron el empeño heroico del pueblo de Cuba por sostener las banderas más significativas de la humanidad, por convencernos de que, pese a todo, el futuro mejor, la esperanza y los sueños son válidos y necesarios.   

[1] Imprescindible señalar que este recuento fue realizado con el apoyo de los recuerdos de Tania Álvarez Garín, Amparo Martínez, Wendy de la Rosa y Armando Osorio.

[2] El nombre Va por Cuba fue inspirado en una icónica canción de Silvio, Pablo y Noel Nicola, llamada Cuba Va, de los años 60’s, inaugural del movimiento de la trova cubana.

[3] El connotado trio del apocalipsis latinoamericano, con el cuál se confirmó plenamente el adjetivo acuñado por González Casanova “gobiernos de la cleptocracia”.                

[4] Que juró como presidente en un portaviones Norteamericano, al calor de la intervención.

[5] Dupla que provocó la denominación de que España era el único país donde verdaderamente existía el “socialismo real”, por Felipe y el Rey.

[6] Desde la época de Reagan se echó a andar la propuesta denominada “Iniciativa para las Américas” como un primer avance neoliberal, y en ese momento Bush la reforzaba como política central hacia América Latina y el Caribe.

[7] Salvador Guerrero Chiprés, “Va por Cuba, iniciativa civil para abastecer de petróleo la isla”, La Jornada, 1º de octubre de 1991. La nota la ilustró el caricaturista Helguera con su atinado sentido político dibujó un presidente Bush que decía: “¿Un barco de petróleo para Cuba?, Bueno, nosotros podríamos mandar un barco de marines”.

[8] Nuestro querido Obispo de los pobres, o también el Obispo Rojo de Cuernavaca.

[9] Hacemos hincapié  en este término porque no fue solamente una política norteamericana, sino que se sumaron en parte paises europeos, así como los nuevos gobiernos latinoamericanos en su mayoría, y sus respectivos “ministerios de colonias” como los llamó el Ché: OEA, BID, FMI, etc., y finalmente los recientemente “liberados” paises del ex campo socialista,  en un intento por eliminar el “comunismo” del hemisferio occidental.   

[10] Hay que señalar que Don Sergio viajó a Cuba en 1961, para brindar solidaridad, conoció a Fidel y contaba diversas anécdotas muy significativas sobre aquel histórico encuentro, se sentía profundamente motivado por la revolución cubana que le daba un litro de leche diaria a todos los niños y decía que esto era un verdadero gesto cristiano.  

[11] Las nombro al principio porque fuimos bautizadas las 4, por algunos compañeros, como “las doñas”.

[12] Jesús Escamilla, merece una mención especial, por su compromiso constante hasta el día de su muerte, al organizar y participar con perseverancia y compromiso en el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, MMSC, después de la disolución de la Promotora. Escamilla viajó junto con Wendy en el primer barco que llevó apoyo material a la isla y también participó destacadamente en la frontera con EE.UU., en el apoyo a las caravanas de Pastores Por la Paz que cruzaban a territorio mexicano para embarcar su apoyo solidario en el puerto de Tuxpan, muy significativa fue en 1993 la huelga que sostuvieron en la frontera al intentar cerrarles el paso la policía NA. 

[13] Falsamente denominada también Ley de la transición pacífica para la democracia en Cuba, que de entrada estableció la extraterritorialidad del bloqueo mediante sanciones a cualquier empresa que comerciara con Cuba. En ese momento el PIB de Cuba había caído de 31mil millones de dólares a solamente 17mil millones.

[14] Solo retiradas muy recientemente, 2025, a raíz de la mudanza de la embajada a un barrio lejano y “protector” en el entorno de Polanco.

[15] Conocido hijo de un coronel batistiano, en 1981 en total acuerdo con Reagan constituyó en Miami la Fundación para financiar todo tipo de actividades contra Cuba, vinculado a actos terroristas con la CIA y con  Posada Carriles, entre otros. Esta cercanía con Reagan le permitió convertirse en el centro del poder político y económico en Miami.

[16] Organización denominada así y encabezada por el pastor afro-americano, Lucius Walker, que ha protagonizado una constante acción solidaria  hasta el siglo XXI manteniendo estas Caravanas, que no solo llevaron el mensaje de la solidaridad material sino sobre todo política , y una denuncia frontal contra el bloqueo en el territorio NA. El pastor Walker fue enterrado en Cuba según su deseo expreso. 

[17] Como anécdota curiosa recuerdo que una vez nos “donaron” dos ataúdes de una agencia funeraria, alguna vez los paseamos con el letrero de “RIP Ley Toriccelli” y después decidimos quemarlos frente a Televisa con el letrero de “Prensa vendida”.

[18] Se llamaron Nuevos Pesos porque el gobierno de Salinas tomó la decisión de supuestamente reducir el impacto de la galopante inflación de los años 80’s y eliminar 3 ceros al peso. En ese momento el dólar equivalía a 3pesos.

[19] Sobre todo, Echeverría y López Portilla, ni siquiera se atrevieron a incluir a Cuba en el acuerdo de San José que establecía condiciones especiales para Centroamérica y el Caribe.

[20] Se realizó un acto central en el puerto habanero, en el cual hablaron a nombre de la Promotora Amparo Martínez, Tatiana Coll, y Priscila Pacheco, a nombre del ICAP Sergio Corrieri, su presidente y Manuel Menéndez el secretario general del Sindicato, destacó la presencia en el acto del comandante Manuel Piñeiro y otros miembros del Partido, de la prensa y sobre todo del pueblo cubano que con gran alegría y cariño nos recibía. Ver Granma 19/04/92.

[21] Hago esta cita de manera aproximada.

[22] Una vez más pude constatar la enorme cultura que poseía Fidel y su permanente curiosidad sobre todos los temas.

[23] Osmany Cienfuegos, hermano del mítico Camilo Cienfuegos, estuvo siempre muy cercano a Fidel tuvo el cargo de vicepresidente del Consejo de Ministros.

[24] Estuvimos en la reunión 10 compañer@s, los nombro de izquierda a derecha en la foto, de arriba hacia abajo, como aparecemos en la foto: Jesús Escamilla, Silva (del departamento América del PCC), Raúl Flores, Rodolfo, Mariana Fiordelisio, Armando Osorio, Amparo Martínez, Fidel, Leonora Contreras, Wendy de la Rosa, Hana Meza, Tatiana Coll y Rodolfo Echeverría en silla de ruedas.

[25] Recordamos a Jesús Escamilla, como un eje central de este nuevo impulso,  tambien a Tere Uribe, Tere López, Esteban Rivero, Peter Gellert, entre otros menos cotidianos en el trabajo, pero que apoyamos en sus movilizaciones, conferencias, campañas de solidaridad y encuentros. Este año se realizará el XXVI Encuentro Nacional, que da fe de un trabajo sostenido a lo largo de muchos años. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *