El complot
Ana C.Gòmez
“Hacen falta siete días
para una nueva Creación
Pero antes hay que acabar con todo”
Ivonne Bordelois
Los héroes son los héroes del caos. Surgen Metratones, personas que se auto perciben superhéroes y combativas. Cualquiera puede propagar lo que se le ocurra desde el anonimato: palabra compuesta por prefijos privativos, una negación y un verbo. Otra palabra es anomia.
El individualismo exacerbado y un rasgo heroico llevan a mostrar, repetida hasta el cansancio, una foto con un bebé que nace, muere a los días y cientos de mensajes: luchaste como guerrera o guerrero. No es verdad en tanto somos la especie más vulnerable al nacer y un virus nos mata.
Un hecho particular y privado puede ser heroico: tiene diez erecciones diarias con noventa años. Más que héroe es un peligro. Puede traer gente al mundo y a esa edad es un despropósito.
Un presidente se construye en unos meses. Es espontáneo, es frontal y es sencillo. Tiene hijos como los tuyos y mascotas adorables: no le cuentes mucho a la máquina porque usa tus datos. Formas parte de las grandes plataformas digitales. Ellas te conocen mucho y vos a ellas muy poco. Te conducen dócilmente, por indecisión, en la elección de gobernantes.
No está exento este andamiaje de elementos de la cultura pop que interpelan la subjetividad de la audiencia con los artefactos de la maquinaria persuasiva: gracioso e inclasificable se veía un presidente argentino cantando para su fandom en el estadio Arenas como un rockstar émulo de otra estrella alocada cuyo nombre es Donald Trump.
Un hiperrealismo desbordante que hace foco sobre un objeto y perdemos de vista lo circundante: “Blow Up” o “Deseo en una noche de verano” (1966) es un film anticipatorio y ahí reside la luz de la genialidad de ver lo que otros no ven”.
Tampoco llegamos a detectar que es un ojo, solo vemos vasos sanguíneos, un medio gelatinoso, nervios, carne, nunca la totalidad; la resolución de imágenes, en la elaboración de diagnósticos de enfermedades, excluye la charla entre médico y paciente. Una medicina casi robótica.
Es la aprehensión de la realidad, es masa o energía manipulable: es posible revivir a los dinosaurios. Entradas en venta a La Ciudad de los Niños.
Una memoria ectoplasmática que ve algo donde no hay nada. Por lo que los recuerdos alimentados por una fuente que es reproducción de una reproducción de otra fuente viva y real, serán una facultad de la mente que exhuma cosas distorsionadas.
Todo movimiento supone un cambio de lugar y un cambio de lugar cambia las cosas y al lenguaje: las palabras entran como balas y des/arman tu subjetividad. Creernos libres a/condicionados es efecto de la sutil domesticación.
Son los intersticios por los que se filtra el discurso post verdad ya que “no solo es verdad lo que es sino lo que puede ser”: las narrativas y la poesía son juegos peligrosos por el sentido oculto. La censura y los libros merecieron para los censores históricas fogatas.
El objetivo de los entendidos furibundos es el acoso textual y verbal desde la virtualidad. Es someternos al olvido de los verdaderos estímulos y la inculcación de falsos que nos afectan en corto o mediano plazo. Así se conforma un mundo masificado que abreva en lo inauténtico. Lo verdadero y falso en la comunicación tiende a nivelarse como el líquido en los vasos comunicantes en los que la forma es el contenido: “El medio es el mensaje” (Marshall McLuhan)
¿Concluyó la cadena de la evolución?
En el horizonte ciborgs y robots, que no son humanos. La adaptación nos lleva al olvido de la esencia humana. La alquimia es mix y los componentes suman sus cualidades a las del nuevo experimento. Vamos a no ser, a no ser nada, aunque lo preocupante es una nada que sigue angustiada: es un NN por lo tanto no existe. No hay placebos para la no existencia. A llorar al campo santo o al sillón del psicoanalista.
Quiero ese robot hermoso, es la sustitución de una compañía real. No debería asombrarnos: los humanoides robots más avanzados cocinan, bailan, te aman. Son caros. China compite con USA en la producción.
¿Será este caos la réplica del alboroto inicial del que procedemos que, por resonancias mórficas o fractalidad, creemos es el original inscripto en lo más profundo de nuestra memoria genética y que, excluyendo la capacidad de razonar, compartimos con el resto de los seres vivos?
Es procedente pensar que el caos acelerado es propiciado por el poder global económico, tecnológico y financiero con su brazo político. Es procedente pensar que el capital no tiene patria por su cualidad de interconexión. En definitiva a los gigantes no les interesa la destrucción del mundo. Clientes no les faltan. Cada vez somos más.