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El cartel farmacéutico y el desabasto de medicinas contra el cáncer



El cartel farmacéutico y el desabasto de medicinas contra el cáncer

CE, Intervención y Coyuntura

En semanas recientes se ha desatado toda una discusión, promovida por los comentarios del subsecretario de salud Hugo López-Gatell, sobre la relación entre el uso mediático del desabasto de medicinas contra el cáncer y la fabricación de un posible golpe de estado blando en México. Esta que es una reflexión a la que hay que estar atentos también tiene otras caras y otras aristas que demuestran el uso faccioso y manipulador de un tema tan sensible a la población mexicana que es el tema de la salud de los infantes. Una de esas otras aristas es lo que también se ha llamado el cartel de las farmacéuticas o el Huachicoleo de medicinas, que no solo tiene como una de sus causas el desabasto de ciertos medicamentos, en varias ocasiones específicamente medicamentos para la cura del cáncer, sino también el creciente precio de las medicinas en el país.

Esta problemática no es nueva y se consolidó en México durante los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Este cartel farmacéutico se constituyó con el contubernio principalmente de las empresas de distribución de medicamentos y con la alianza de gobernadores y legisladores locales y federales del PRIAN. Se ha calculado que este oligopolio produce un flujo de 10 mil millones de pesos anualmente. Actualmente las principales distribuidoras que se han señalado como parte de este cartel son Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico (DIMESA), Grupo Fármacos Especializados, Comercializadora de Productos Institucionales (CPI), Farmacéuticos Maypo y Compañía Internacional Médica (CIMSA).

Pero la historia de la conformación de este cartel ha señalado en distintos momentos a otros actores. Las denuncias de la existencia de este cartel farmacéutico datan de 2006 cuando la extinta Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) realizó una investigación que abarcó a partir de 2002, en la cual se señaló la existencia de dos carteles: uno para insulina y otro para los sueros. La investigación arrojó que las empresas Pronimed, Cryopharma, Eli Lily y Laboratorio Pisa, vendieron en ese periodo la insulina al IMSS con un sobre precio de 56.7%, mientras que las empresas Baxter, Fresnius y Laboratorio Pisa vendieron a esa misma institución suero a un sobreprecio del 23%. Como se puede apreciar Pisa participó de ambas conductas monopólicas. La investigación y el juicio contra estas farmacéuticas duró hasta 2015 donde se demostró que entre 2003 y 2006 estas empresas habías ejecutado prácticas monopólicas que afectaron sensiblemente las finanzas del IMSS.

A pesar de ello llama la atención que todas estas empresas continuaron manteniendo contratos con el IMSS, pero particularmente PISA obtuvo, entre 2013 y 2019, 339 contratos que significaron el pago de 3,350 millones de pesos. Pero el monopolio de la insulina y los sueros no es retenido sólo por  PISA, sino por los cinco laboratorios en el país que cuentan con los registros sanitarios y las 6 distribuidoras que pueden importar metotrexato (que es indispensable en la medicina contra el cáncer). Hay que recordar que una de las consecuencias de esta práctica monopólica no es únicamente la irregularidad de los precios de las medicinas, sino también el uso de productos con en mal estado. Un ejemplo de lo fue que en el año 2019 tras la lamentable muerte de un infante en Puebla lo que llevó a un análisis del medicamento se llegó a la conclusión de que PISA no había cumplido las medidas necesarias para el proceso del medicamento oncológico en el cual se detectó la presencia de la bacteria bacilus simplex, ante la sanción que la empresa tuvo que enfrentar su reacción fue el ocultamiento de un lote de 20 mil unidades de metotrexato lo cual provocó el desabasto de vacunas contra el cáncer en el país ese año. Aunque en 2020 se impuso una inhabilitación por 30 meses y más de un millón de pesos a PISA y su filial distribuidora (DIMESA), a inicios del presente años se suspendió esta inhabilitación.

PISA no es la única empresa investigada por el desabasto de medicinas contra el cáncer y por ejercer prácticas monopólicas en esta situación se encuentran las empresas MAYPO, DIMESA, LOMEDIC y GRUFESA, esta última es la única que al momento se ha inhabilitado en el país.

Otras de las empresas que han sido sancionadas por el monopolio de medicamentos son: Clínicas Periféricas y Ambulatorias, inhabilitada por 3 años; Grupos Laboratorio Imperiales Pharma, con 2 años 3 meses; Octeo Sen, con 2 años; Visa Medica, con 2 años de multa.

Otros de los participantes de esta práctica no solo han sido las empresas y los políticos locales y federales, sino que se ha señalado en múltiples ocasiones la participación de las autoridades del IMSS. También hay otro aspecto más turbio de esta problemática y es al que apunta al huachicoleo de medicinas en donde se ha señalado que la participación del Cartel Jalisco Nueva Generación que pasaron de robar caminos a sustraer ilegalmente farmacias enteras; por supuesto el asunto no es solo el robo en sí o la irregularidad de los precios de estas medicina, sino también la falsificación de las mismas y la desatención a las normas de salud, como vender los medicamentos de forma caduca, que pueden generar estas prácticas.

Este huachicleo de medicamentos hizo que en 2020 la Cofepris emitiera cuatro alertas sanitarias de robo. Además de que afínales de ese año se registró el turbio episodio del robo de 37,956 mil unidades de medicamento oncológico sustraído del almacén de la empresa Novag.

Son varias las aristas de una problemática tan compleja y que involucra a varios actores. Sin duda todo ello también es parte de los poderes a los que se enfrenta la 4T en su lucha contra la corrupción y del sistema de privilegios que esta creó en las gestiones pasadas.

Fuentes

“AMLO acusa boicot de distribuidoras de medicamentos; importan desde Francia”, Forbes, 21 de septiembre de 2019.

Fadalia Akabani, “El cartel farmacéutico”, Excelsior, julio 2021.

Efren Flores, “5 empresas acaparan la venta de medicamentos a México, y sólo 8 tienen los permisos de almacenes”, Sin embargo.mx, 20 de febrero de 2019.

“Función Pública inhabilita y multa a Pisa y Dimesa por falsear información en contratación con el IMSS”, Secretaria de la Función Pública, 21 de octubre de 2020.

Enrique Hernández, “México investiga posible cártel farmacéutico que manipula precios de medicinas”, Forbes, 19 de octubre de 2016.

Nurit Martínez, “Tras robo de medicamentos oncológicos, distribuyen más de 64 mil piezas”, El Sol de México, 14 de octubre de 2020.

Ricardo Monreal Ávila, “El cartel farmacéutico”, El Universal, 3 de agosto de 2020.

Cristina Muñoz, “El ‘cartel’ de las farmacéuticas”, Newsweek. México, 25 de marzo de 2017.

Adriana Ortega y Ana Valle, “Gobierno de México investiga a PISA y otras 5 empresas farmacéuticas”, 23 de enero de 2020.

Maribel Ramírez Coronel, “El huachicoleo de medicamentos se extiende peligrosamente”, El Economista, 18 de octubre de 2020.

Arturo Sánchez Jiménez, “Suspende SFP inhabilitación impuesta a Laboratorios PISA”, La Jornada, 8 de abril de 2021.

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Las tres batallas de López-Gatell



Las tres batallas de López-Gattel

CE, Intervención y Coyuntura

El domingo pasado el subsecretario Hugo López-Gatell concedió una entrevista por el canal 22 al “Chamuco TV”. Se trata de una entrevista reveladora en varios sentidos. Desde Intervención y Coyuntura, consideramos que el más llamativo es la reestructuración del capitalismo global y su imbricación con dimensiones de la vida social en las que se condesan numerosos problemas, urgentes de resolver, pero también ya localizados en la mira de la Cuarta Transformación.

Gatell afrontó tres problemas. El primero, no por orden de aparición: esos objetos “anómalamente llamado alimentos”. Se trata de la denuncia sobre la industria alimenticia. El subsecretario hilvanó la transformación del capitalismo global y las transformaciones en el sistema alimenticio, que incluye la creación de mercados de “alimentos”, la introducción universal de refrescos y las campañas en contra de elementos públicos, como el agua. Es muy claro, dentro del argumento, que el incremento de las enfermedades como hipertensión o diabetes está relacionado con esta situación. La alimentación, dice el subsecretario, es un acto social: la fuerza del mercado de los productos chatarra y refrescos imponen una tendencia.

En esta primera batalla el subsecretario salió victorioso pues el año pasado se logró reformar la ley de etiquetado de alimentos con información transparente sobre los niveles de azúcar, sodio, exceso de calorías y grasas que contienen. Junto a estas medidas también se decretó la prohibición del uso de personajes desarrollados para atraer al público infantil, medida que los empresarios trataron de pasar como una decisión descabellada del gobierno de la cuarta transformación. Además de que en Oaxaca se modificó el artículo 20 Bis de la ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes prohibiendo la venta a menores de edad de alimentos chatarra. Estas medidas no sólo buscan la autorregulación de la industria alimenticia para que disminuyan las cantidades de los elementos dañinos en los alimentos, también buscan proteger los infantes de los abusos de las cadenas publicitarias que dirigen los afectos de este sector de la población con los personajes de los productos incentivando una relación de fidelidad y consumo de alguna marca en específico. Esta situación además de considerarse un abuso de los infantes, por manipular su vulnerabilidad, también asegura, en algunos casos, consumidores de por vida. Esta problemática de la industria alimenticia está lejos de culminar, pero sin duda ha sido un acierto de López Gatell apuntar los dardos contra esta situación.

La segunda. La industria farmacéutica. López Gatell demuestra en sus declaraciones la manera en que algunas empresas construyeron dentro del neoliberalismo una captura del Estado. La agencia de regulación no regulaba, sino que ordenaba contratos para hacerlos más jugosos para las empresas. El ataque desmedido al subsecretario es directamente proporcional a los cortes de líneas de corrupción que colocaban la salud en segundo orden y ponían el mercado en el primero. En este sentido una de las medidas más importantes ha sido la reforma a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) que afínales del año pasado, de ser un organismo descentrado, pasó a formar parte de la Secretaria de Salud, específicamente a la Subsecretaria de Prevención y Promoción de la Salud, con esta medida se busca no solo acabar con la corrupción en el ámbito de la gestión de la salud, sino también ampliar el mercado de adquisición de medicinas.

La tercera. Su posición como subsecretario lo ha colocado en el centro de los ataques mediáticos. Es este el punto primero con el que arranca el programa: la infodemia. Pero más allá de las formas psico-sociales, de los elementos de construcción de narrativas y otros elementos, lo que destaca el subsecretario es aún más peligroso: la imbricación entre medios de comunicación, intereses políticos y la pérdida de jugosos negocios por parte de políticos, empresarios y otras figuras. Usados como instrumentos, pero con clara vocación militante, los periodistas golpean, propagan la infodemia y articulan narrativas catastrofistas, que están sostenidas por estrategias de alcance global para desestabilizar. El caso que causó más revuelo de la entrevista del pasado domingo, fue la declaración de que detrás de las manifestaciones por el supuesto desabasto de las medicinas para niños con cáncer está la derecha operando y manipulando un tema tan sensible. Primero, hay que recordar que este tema del desabasto de medicamento para el cáncer de niños en 2019 tiene como responsables a la empresa Pisa que, coludida con el director del Hospital Infantil, al detectarse varios asuntos de falta de calidad en sus productos farmacéuticos que llevaron al cierre de 7 de las 17 plantas de Pisa en el país, esta empresa respondió reteniendo 36,000 frascos de metotraxato, medicamento oncológico. Otros de los aliados de la farmacéutica fueron los medios de comunicación que acusaron al gobierno y a la Cofepris de llevar a cabo una política criminal contra la población de niños con cáncer sin mencionar los fallos y las muertes que estos tuvieron por la mala operación de Pisa.

Este asunto de los medicamentos para los niños con cáncer tiene otra cara también que es el involucramiento de los sectores de la derecha que desde el inicio como motivo de deslegitimación del Gobierno. El grupo FRENA ha tomado esta situación como consigna y ha tratad de llevar el asunto a la disputa legar acusando al Gobierno de ser responsable de las muertes que pudieron y puedan existir por este asunto. Esto también ha llevado a que en distintas ocasiones los ex presidentes Felipe Calderón y Vicente Fox enarbolen este asunto como una bandera contra AMLO.

Finalmente. El subsecretario desmenuza los elementos fundamentales del régimen neoliberal que han impactado en la dimensión que asumió la pandemia: la desregulación de la salud, la escasa protección ambiente y la nula protección al trabajo. Elementos que, articulados, complicaron la atención de la pandemia y colocaron límites. López Gatell demuestra que la técnica es una herramienta que, en manos de la irracionalidad neoliberal, sirvió como medio de justificación del despojo en deterioro de la salud de los mexicanos; pero el subsecretario también mostró que la técnica es capaz de iluminar un camino que contrarreste la depredación y reencause nuestro camino hacia una racionalidad emancipatoria.

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